Transporte en rango
controlado +15/+25 °C

Transporte en rango controlado +15/+25 °C: la franja que más empresas ignoran y lo que les cuesta

Hay un tipo de reparto que no aparece en las conversaciones habituales de logística. No necesita congelados. No necesita cámaras frigoríficas industriales. Pero tampoco puede circular en verano con la mercancía expuesta en la caja de una furgoneta convencional.

Hablamos del transporte en temperatura controlada entre +15 °C y +25 °C: una franja que afecta a más sectores de los que parece y que, cuando no se gestiona bien, provoca pérdida de producto, incumplimiento normativo y pérdida de contratos.

Qué es el transporte en rango de temperatura controlada

El transporte en temperatura controlada hace referencia a cualquier desplazamiento de mercancías que requiere mantener el interior del vehículo dentro de un rango térmico definido durante todo el trayecto, independientemente de las condiciones exteriores.

A diferencia del transporte frigorífico que trabaja en rangos de entre 0 °C y +7 °C o del transporte congelado —por debajo de -18 °C—, el rango +15/+25 °C corresponde a lo que en logística farmacéutica se conoce como temperatura ambiente controlada. Es la franja más común en la distribución de medicamentos de uso humano, según las Buenas Prácticas de Distribución (BPD) establecidas por la AEMPS, vigentes en España desde 2014.

El problema es que esta franja no requiere frío activo en muchos tramos del año, lo que lleva a muchas empresas a asumir que una furgoneta estándar es suficiente. No lo es.

Isotermo

Qué sectores necesitan temperatura controlada sin saberlo

La lista de actividades que dependen del control térmico en la última milla es más amplia de lo que parece a primera vista:

  • Distribución de medicamentos y parafarmacia: sujeta a las BPD europeas, que exigen trazabilidad y control de temperatura en todo el proceso de distribución, incluido el transporte
  • Catering y comida preparada sin ultracongelación: la comida preparada caliente o refrigerada no puede circular a temperaturas ambiente en verano sin comprometer la seguridad alimentaria
  • Meal delivery, kits de comida y dark kitchens: el auge del delivery ha generado una nueva demanda de vehículos acondicionados para trayectos cortos pero en condiciones controladas
  • Cosmética, dermocosmética y cuidado personal: formulaciones con activos sensibles al calor que se degradan por encima de ciertos umbrales
  • Material sanitario y de diagnóstico: reactivos, pruebas y dispositivos que requieren condiciones estables durante el transporte
  • Suplementos, dietética y nutrición deportiva: productos con componentes biológicos activos sensibles a la temperatura
  • Floristería y plantas vivas: la cadena de frío floral exige rangos concretos para mantener la vida útil del producto
  • Vino, cava y bebidas premium: la calidad organoléptica se ve afectada por exposición a calor durante el transporte

Todos comparten una característica común: un producto que pierde propiedades, se degrada o incumple normativa si la temperatura de transporte no se controla.

Mercancia temperatura controlada

El problema real está en la última milla

La última milla es el tramo más caro, más complejo y más expuesto de toda la cadena logística. Es el momento en que el producto sale del punto de distribución y llega al cliente final: farmacia, restaurante, particular, clínica o tienda.

Y es justo ahí donde la furgoneta queda a merced de la climatología, el tráfico y las paradas continuas.

El dato es contundente: según un estudio de la Fundación RACC sobre el efecto de la radiación solar en vehículos, el interior de un vehículo aparcado al sol puede alcanzar los 55 °C cuando la temperatura exterior es de 35 °C, en menos de una hora. En una furgoneta de reparto que realiza paradas continuas en zonas urbanas en pleno agosto, esa cifra es completamente alcanzable.

En invierno, ciertos productos se ven igualmente comprometidos por el descenso de temperatura en la caja durante trayectos largos o paradas prolongadas.

El resultado en ambos casos es el mismo: producto fuera de rango, reclamaciones, devoluciones y pérdida de cliente.

Por qué la mayoría de empresas sigue usando furgonetas estándar

La respuesta honesta es que durante años la solución ha sido “salir pronto”, “ir rápido” o ignorar el problema hasta que aparecía una incidencia seria. No por negligencia, sino porque el coste de adaptar la flota no se justificaba con claridad frente a la urgencia del día a día.

Pero el contexto ha cambiado en tres dimensiones simultáneas:

1. Clientes más exigentes: el cliente final, especialmente en farmacia, alimentación de calidad y cosmética, audita cada vez más a sus proveedores logísticos y exige trazabilidad de temperatura.

2. Normativa más estricta: el Real Decreto 237/2000, que regula el transporte de mercancías perecederas en España conforme al Acuerdo ATP, establece obligaciones concretas sobre los vehículos utilizados. Circular sin la certificación correspondiente puede suponer sanciones de hasta 2.000 € por vehículo.

3. Competencia más intensa: los operadores logísticos que han invertido en adecuar su flota ofrecen garantías que los que no lo han hecho no pueden dar. En sectores donde la temperatura es un argumento de venta, quien no lo certifica, pierde contratos.

Hoy, tener una furgoneta preparada para el rango +15/+25 °C no es un extra. Es un estándar de profesionalidad.

Por qué la mayoría de empresas sigue usando furgonetas estándar

Para el transporte en rango controlado +15/+25 °C, la solución no siempre implica un equipo de frío activo. En muchos casos, una furgoneta isoterma bien fabricada es suficiente para mantener la temperatura de la carga dentro del rango durante el tiempo de ruta habitual.

La clave está en la calidad del aislamiento: el grosor y el tipo de panel determinan cuánto tiempo el vehículo puede mantener la temperatura sin intervención activa del equipo de frío. Un isotermo reforzado, con paneles de poliuretano inyectado y sellado perimetral correcto, puede mantener el rango térmico durante varias horas en condiciones normales de uso.

Para rutas más largas, temperaturas exteriores extremas o productos con tolerancias más estrechas, la solución más adecuada es un vehículo isotermo con equipo de frío, que permite mantener activamente la temperatura con independencia de las condiciones del trayecto.

En Carralser fabricamos y adaptamos furgonetas isotermas para ambos escenarios. Puedes consultar nuestro servicio completo de fabricación y reparación de isotermos o leer nuestra guía sobre qué debes saber antes de instalar un isotermo en tu furgoneta.

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Qué dice la normativa ATP sobre este tipo de transporte

El Acuerdo ATP (Accord relatif aux Transports internationaux de denrées Périssables) es el marco normativo internacional que regula el transporte de mercancías perecederas. En España está incorporado al ordenamiento jurídico a través del Real Decreto 237/2000.

Este acuerdo clasifica los vehículos según su capacidad térmica y establece la obligatoriedad de contar con un certificado ATP en vigor para el transporte profesional de productos perecederos. La certificación se renueva cada seis años para vehículos nuevos, con inspecciones intermedias.

Para el transporte de medicamentos, la normativa aplicable añade una capa adicional de exigencia a través de las Buenas Prácticas de Distribución (BPD) europeas. Según la AEMPS, las empresas de transporte que operan con medicamentos deben adecuarse a los requisitos establecidos en la guía BPD en todo lo que sea de aplicación, incluido el capítulo de control de temperatura durante el transporte.

Conclusión — Preparar la furgoneta antes de que lo exija el mercado

El transporte en rango +15/+25 °C no es una categoría nueva. Lleva años operando en flotas que han preferido no invertir en adaptación esperando que la situación no llegara a ser un problema.

El problema ya está aquí. Las auditorías de calidad, la exigencia del cliente final y la competencia entre operadores han convertido la preparación térmica del vehículo en un criterio de selección real.

Adaptar una furgoneta para este tipo de reparto no es una inversión de alto coste si se planifica con tiempo y se hace con el equipamiento adecuado. El coste de no hacerlo —en producto perdido, reclamaciones y contratos no renovados— suele ser significativamente mayor.

¿Tu flota está preparada para el rango +15/+25 °C? Si tienes dudas sobre qué tipo de acondicionamiento necesita tu vehículo, en Carralser analizamos tu caso sin compromiso y te recomendamos la solución más ajustada a tu operativa real.

Vídeos de Farmacover

@carralser Hoy en Carrocerías Carralser os presentamos una nueva transformación de una Ford Transit para el reparto de medicamentos y productos farmacéuticos. Cuenta con un cover o aislante de 30 mm compuesta por fibra de vidrio, la cual facilita la limpieza. El equipo de temperatura que lleva incorporado es de 15/25º, ideal para poder transportar mercancía farmacéutica de manera segura. Además, el cliente nos pidió que le instaláramos un enchufe de 12V en la parte de la mercancía e incorporamos argollas en los laterales, para que en el transcurso del reparto evitar que vuelque y llegue en perfecto estado. #Transporte #logística #Ford #Transit #Repartofarmaceutico ♬ sonido original - Carrocerías Carralser

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